> Paredes de Progreso, 2008 – 2012







Paredes de Progreso es un proyecto que tuvo lugar entre los años 2008 y 2012, comenzando como una investigación de las imágenes visuales publicitarias que se encuentran pintadas en paredes de adobe en la sierra del Perú. Entre los resultados de este proyecto, se encuentra una serie de dieciséis maquetas basadas en paredes existentes, que fueron documentadas durante diversos viajes a la región del Cuzco, especialmente al Valle Sagrado.Las paredes de adobe a lo largo del Perú, son frecuentemente utilizadas para exhibir una serie de murales pintados a mano que contienen propaganda política y publicidad similar a esta. Algunas muestran slogans políticos y símbolos partidarios, en las cuales ciertas agrupaciones nacionales y regionales prometen el progreso y desarrollo de la región, durante las campañas por elecciones. Otras promueven la venta de productos de consumo, usando tipografías y colores llamativos. A diferencia de los paneles y otros medios publicitarios, estos murales son pintados a mano, lo que los hace únicos. Son renovados y actualizados cada cierto tiempo, dependiendo de los cambios en el paisaje político del país y la introducción de nuevos productos y servicios.El proceso de fabricar ladrillos de adobe implica un gran esfuerzo y trabajo físico, mezclando tierra y paja con las manos y pies, y luego dejándolos secar al sol por semanas. El uso de materiales naturales se relaciona con la ideología indígena, la cual reafirma el respeto máximo y la veneración religiosa por la tierra o Pachamama, como fuerza que da vida. Los muros se mezclan con el paisaje mientras proveen cobijo y protección contra las fuerzas mismas de la naturaleza. Las estrategias de publicidad, por el otro lado, implican la persuasión del consumidor a través de la creación de imágenes y símbolos que vinculan sus deseos y valores personales a productos específicos o pensamientos de agrupaciones políticas. Si bien son aparentemente fenómenos opuestos, pueden ser vistos como similares por la manera en que ambos juegan con el mismo deseo de obtener seguridad, confort y cobijo.El trazar paralelos entre métodos ancestrales de construcción y tácticas modernas de publicidad, actúa como indicador de cómo estas áreas rurales se están volviendo gradualmente parte del mundo globalizado. En realidad, los muros retratan la promesa estéril de “desarrollo” y “una mejor calidad de vida” en un país que ha sufrido las consecuencias negativas del colonialismo y el imperialismo a través de la corrupción y la explotación de recursos naturales, bajo la sombra siempre presente del mundo occidental. Mediante la transformación de estos muros en modelos arquitectónicos, existe una sugerencia de que aunque estén atrapados en el proceso de convertirse en una ruina, reflejan el surgimiento y desarrollo de un orden emergente, incierto por las realidades devastadoras, pero con un gran potencial de florecer por la aún no extinta conexión del hombre con la tierra.